Hay pérdidas para las que resulta difícil encontrar palabras. La pérdida del bebe en el embarazo puede llegar en medio de la ilusión, los planes y el vínculo que comienza a construirse, dejando emociones que necesitan tiempo y un espacio donde ser reconocidas. No todas las mujeres viven este proceso de la misma manera ni necesitan lo mismo para atravesarlo. Desde esa realidad, Irene Cordero, terapeuta holística, acompaña a mujeres que han pasado por esta experiencia desde una mirada que integra cuerpo, mente y alma, respetando cada historia y cada ritmo desde la calma, la empatía y la comprensión.
Una experiencia propia que cambió su forma de acompañar
El duelo gestacional forma parte de la propia historia de Irene Cordero y ayuda a comprender el origen de su forma de acompañar. En 2018 esperaba a su segundo hijo, un bebé muy deseado que la familia aguardaba con ilusión. El embarazo avanzaba sin que contemplaran que pudiera ocurrir algo inesperado, hasta que, en la primera ecografía, realizada en la semana 11 de gestación, llegó la noticia de que Gael no tenía latido.
A partir de aquel momento aparecieron emociones difíciles de ordenar, desde la tristeza y la rabia hasta el miedo y una profunda sensación de soledad. A lo sucedido se añadió otra realidad que Irene empezó a percibir entonces: la falta de comprensión que todavía puede rodear este tipo de duelo. Algunas palabras expresadas con intención de consolar acababan restando importancia a lo vivido y hacían todavía más evidente la necesidad de reconocer y respetar la pérdida. Durante aquel año recibió acompañamiento terapéutico para integrar lo ocurrido y dar espacio a sus emociones.
Un año después atravesó una segunda pérdida, también en la semana 11 de gestación, esta vez debido a un embarazo sin embrión. Este nuevo episodio volvió a despertar la tristeza y la frustración ante el deseo de ampliar la familia. Fueron dos años especialmente intensos y llenos de aprendizajes que, con el tiempo, impulsaron a Irene a acompañar a otras mujeres que habían pasado por situaciones similares.
Su propia vivencia se convirtió así en una parte esencial de su manera de comprender estos procesos, desde la empatía, el respeto y el conocimiento personal de lo que supone recorrer ese camino.
Un acompañamiento que respeta cada emoción y cada tiempo
Hoy, Irene acompaña a mujeres que afrontan la pérdida del bebe en el embarazo ofreciendo un espacio seguro donde expresar lo vivido sin tener que esconder o acelerar las emociones. Su propuesta busca ayudar a gestionar y liberar sentimientos como la culpa, la rabia o la tristeza, sentirse comprendida y arropada, dar un lugar al bebé e integrar gradualmente la pérdida en la propia vida.
Como terapeuta holística, desarrolla este acompañamiento desde una visión que contempla cuerpo, mente y alma. Para ello puede recurrir a herramientas de psicoterapia holística como terapia regresiva, terapia somática, tapping-EFT para la liberación emocional, Flores de Bach y aceites esenciales de grado terapéutico.
Las sesiones duran una hora y se realizan cada quince días. Al tratarse de procesos profundamente personales, el acompañamiento se adapta a las necesidades y tiempos de cada mujer. La empatía, la intuición, la compasión y la calma sostienen una forma de trabajar en la que sentirse escuchada y respetada ocupa un lugar central.
La propia experiencia de Irene Cordero se une así a su formación y experiencia en terapias de acompañamiento para ofrecer un espacio donde cada pérdida pueda transitarse sin imponer una manera determinada de sentirla, dando cabida a las emociones y al vínculo con el bebé desde el autocuidado y el respeto.


